martes, 18 de octubre de 2011

Improvisaciones varias

Andaba aburrida la semana pasada: había acabado mi manta y, aunque esa recompensa de una siesta entre sus brazos no tiene precio, mi ganchillo y yo nos mirábamos con los ojos en blanco en busca de nuevas metas.

Había una bolsa que jugaba al escondite en el armario. En ella encontré un poblado de grannies que mi madre y yo habíamos tejido años ha para hacernos otra manta que pereció en el intento. Saltaron sobre mí y me ataron al suelo cual Gulliver, pero al percatarse de que una brillante idea asomaba en mi mente, los grannies liliputienses decidieron rendirse y se pusieron de mi parte.

Así nació este chaleco. Otra de mis improvisaciones varias, rematada con punto de cangrejo, tal y como me asesoró la mia mamma.

Esperanza Rosas, cómo no (soy fan de su paciencia y de su capacidad para enseñar), también lo explica muy bien, así que, aquí os dejo un vídeo donde el punto de cangrejo, a pesar de su caminar hacia atrás, nos ayuda a tejer hacia delante.


jueves, 13 de octubre de 2011

El bautizo de mi manta

El sol y yo no nos poníamos de acuerdo esta mañana, así que, he de advertir que la foto no es muy allá... Pero bueno, lo que cuenta es la intención, y por ello espero que podáis haceros una idea, más o menos, del look que ostenta ésta mi primera vástaga.

Su mamá soy yo, pero cómo no, su madrina no debe faltar al bautizo. Así que, Srta. Astur (lo de señora dejémoslo para dentro de unos cuantos siglos), aquí le presento a su ahijada :-)

He tenido que improvisar aumentos porque no me daba la lana, y claro, de Madrid a Oviedo, cuna de la mantita, hay una buena tirada. Por ello acudí a mi madre en busca de una respuesta que se tradujo en aumentos alrededor de los grannies a base de puntos altos. Poquito a poco conseguí mi objetivo: cubrir de pies a hombros este metro setenta y seis al que los pantalones siempre le quedaban pesqueros (¡qué traumas de adolescencia! -se ve que en araZ no tenían ni puñetera idea de que las chicas, aparte de "guerreras", también podemos ser altas-).

Eso sí, no puedo moverme ni respirar cuando me tapo con ella... Es coña... jejeje Las del aekI son más pequeñas y a los suecos les va genial ;-)

martes, 11 de octubre de 2011

Brindis de madrugada

Es la una de la mañana, sí, pero no he podido evitar conectarme para conmemorar que por fin he acabado mi manta. Casi me duermo a ritmo de punto de cangrejo, pero aunque las manillas del reloj seguían girando, mis manos no cesaban de tejer, y aquí estoy, retando al sueño para brindar por ellas, felicitarlas y hacer la ola a modo de ovación.

Las fotos llegarán cuando despierte, que ahora me toca dormir. Dormir con mi manta, of course.
:-)

jueves, 29 de septiembre de 2011

Punto de concha

Una vez más nos reunimos en El Cafelito para practicar el punto de concha, base del que será nuestro futuro bolero, una chaquetita que descubrimos en el manual de Ganchillo Fácil (o difícil, según se mire) y que nos hemos propuesto como meta para desarrollar nuestras dotes. Un gran reto para una inexperta como yo a la que las abreviaturas de las instrucciones le suenan a chino.

Pero poco a poco vamos traduciendo el sánscrito y transformándolo en realidad al ritmo del jazz del Café. Ritmo de equilibrio donde combinamos preguntas y respuestas de éste nuestro tejer; de la vida; del momento; conversaciones dispares alimentadas por sonrisas, carcajadas; y en ocasiones silencios donde sólo el ganchillo habla.  

martes, 27 de septiembre de 2011

Antes... Después...

El otro día una amiga y yo decidimos acercarnos al Chico Mendes, un centro educativo de Rivas, donde se desarrollan cursos, exposiciones y talleres relacionados con el medio ambiente. Nuestra intención era echarle un ojillo a un perchero donde los vecin@s pueden depositar ropa, así como llevarse, sin ningún coste, aquellas prendas que otros hayan dejado allí.

He estado varias veces y la verdad es que, aunque en ocasiones no haya encontrado nada, me gusta ir de vez en cuando, ya que, me parece una gran idea poderle sacar partido a cosas que los demás no necesitan, se les han quedado pequeñas o, simplemente, no les gustan (cuantas veces no nos habrán regalado camisetas, vestidos y demás que nunca nos hemos puesto, porque no nos identificamos con ellos, pero que a otras personas les encantan), y que permanecen en nuestros armarios en silencio, ocupando espacio y sin ninguna utilidad.

Lo que más me llamó la atención fue que había mucha ropa para niños: ropa que, para que nos entendamos, está prácticamente nueva, pero que ya no les vale y que puede ser aprovechada por otros. Esta camisita naranja la encontramos en uno de los percheros y mi amiga se la llevó para su hija de cuatro años. Le dije que yo se la customizaría con unas flores de ganchillo. Así que, aquí os dejo unas fotos con el antes... y el después...


(Como P.D. he de añadir que no pude evitar llevarme un vestido de lana verde, intuyo que hecho a mano, que está nuevito nuevo y cuya originalidad me enamoró. Me gusta esto de los intercambios!!!). 

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Cara B

El fin de semana pasado nos reunimos en casa de una amiga con un objetivo: reciclar viejas camisetas proporcionándoles un nuevo look e incluso transformándolas en cosas totalmente distintas como bolsos o faldas. La experiencia estuvo curiosa sobre todo para alimentar la imaginación, ya que, en ocasiones, desechamos ropa, objetos y demás, sin ser capaces de ver su cara B.





viernes, 16 de septiembre de 2011

Mariposas y cafés

Esa victoria del termómetro en su marcar altas temperaturas, condujo nuestros pasos a un café donde compartir nuestra adicción al ganchillo. Allí estábamos las tres, teje que te teje, hasta que otra amiga se incorporó y nos convertimos en cuatro, tratando de transformar lanas en alas de mariposas. Mariposas que despertaron la curiosidad de los demás comensales, que se acercaron a nuestra mesa en busca de una respuesta: "¿Cómo es que cuatro jóvenes quedan para hacer ganchillo?" Y ese "Porque nos relaja", se instauró como lema de nuestro tejer, sonrisa en los labios, coronado por un premio: que volaran nuestras mariposas.

Aquí os dejo un enlace donde Esperanza Rosas nos enseña a tejer mariposas, para que no se nos olvide.